Adiós Casa Xelajú
Sin duda hoy es un día muy triste para mí. Voy a echarlos de menos y voy a llorar mucho. Será la culpa de todas ustedes. Pero ha sido un corto tiempo muy sagrado. En realidad he ganada muchos amigos nuevos, conocimientos sobre español, experiencias culturales, especialmente bailando salsa, y yo he tenido cuatro profesores inspiradores.
Para terminar mi discurso yo les regalaré un secreto. Es muy simple. No se ve bien más que con el corazón. Lo esencial es invisible para los ojos.
Muchos gracias. Hasta pronto.
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Trabaje como maestro en esta preciosa Escuela en 1991,de donde me quedaron gratos recuerdos,gracias ala generocidad y simpatia por oarte de los demas maestros ,.como de algunos estudiantes. Ahora,me encuentro en otro paiz de el mundo extranando tan preciosa escuela, nose ,si undia regresare,pero les deseo toda la suerte de el mundo atodos los que trabajan alli,asi como asu dueno